El invierno es una estación que invita al recogimiento, al silencio, al abrigo. Entre tazas de té, ventanas empañadas y árboles desnudos, la poesía encuentra un espacio fértil para decir lo que el frío calla.
En esta selección reunimos poemas de autores y autoras argentinas que, desde lo íntimo o lo urbano, capturan la esencia del invierno como paisaje, sensación o metáfora del tiempo interior.
Autor: Laura Yasán
Poema: “Junio”
Junio trae en su bolso un par de mitones, un abrigo de lana y la costumbre de mirar llover.
En la calle, los paraguas parecen flores que no supieron cómo cerrarse.
Autor: María Negroni
Poema: “Junio en la ciudad”
Llueve. Los árboles titilan bajo un cielo de acero.
Las veredas resbalan como pensamientos antiguos. Los autos, con los faros prendidos, parecen criaturas lentas arrastrándose en un pantano de luz.
En un café de esquina dos personas se miran sin hablar.
Hay algo en el aire —húmedo, denso— que invita al silencio, al recuerdo o al deseo imposible de decir algo preciso.
Junio cae como una carta sin abrir.
Y yo, entre esta lluvia persistente y la ventana empañada, me siento parte del paisaje, pero levemente afuer
Autor: Fabián Casas
Poema: “Té de invierno”
Puse la pava y esperé el sonido que me gusta: el primer hervor, esa ansiedad mínima del agua que se va calentando.
Afuera los árboles sin hojas parecen esqueletos dibujados con un lápiz por alguien que recordaba un bosque.
La radio suena bajita.
Me siento a escribir como si todo pudiera decirse en la temperatura justa del cuerpo, en esta taza que humea.
En invierno aprendí a leer más despacio.
A no esperar grandes respuestas sino pequeños signos como una frase iluminada en mitad del tedio.
Y así te pienso: como ese té, que no me calienta del todo pero me acompaña.