Las nuevas voces y las lecturas actuales siguen expandiendo los límites de la poesía argentina. Con lenguajes más directos, fragmentados o íntimos, los poemas siguen siendo una forma de decir lo que cuesta, de acercarse a lo que importa y de crear nuevos sentidos.
Autor: Roberta Iannamico
Poema: “Las huellas”
A orillas de las aguas recogidas en la luz regular del suelo unidas como si juntas siempre caminaran, solas, parecería que se amaran, en la sal de la espuma con estrellas, sobre la arena bajo el sol las huellas de nuestros pies desnudos tan lejanos, y mudos. Dejando una promesa dibujada nuestra voz entretanto ensimismada se divide en el aire y atraviesa la azul crueldad de la naturaleza mientras solos cruzamos la playa y nos hablamos.
Autor: Julio Córtazar
Poema: “Después de las fiestas”
Y cuando todo el mundo se iba y nos quedábamos los dos entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas ahí como un remanso, sola conmigo al borde de la noche, y que durabas, eras más que el tiempo,
eras la que no se iba porque una misma almohada y una misma tibieza iba a llamarnos otra vez a despertar al nuevo día, juntos, riendo, despeinados.
Autor: María Elena Walsh
Poema: “Como la cigarra”
Tantas veces me mataron tantas veces me morí sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal y seguí cantando.
Tantas veces me borraron tantas desaparecí a mi propio entierro fui sola y llorando. Hice un nudo en el pañuelo pero me olvidé después que no era la última vez y volví cantando.
Tantas veces te mataron tantas resucitarás tantas noches pasarás desesperando. A la hora del naufragio y la de la oscuridad alguien te rescatará para ir cantando.
Cantando al sol como la cigarra después de un año bajo la tierra igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.